Hola caracolas!! Como dice unos de mis cantantes favoritos. Debemos vivir para contarlo co!
Estos tres últimos meses han sido pura experiencia, momentos vividos que nos han regalado la felicidad de poder vivir en armonía con la madre tierra y los seres que la habitan.
Sin mucha idea de que queríamos hacer, una vez salimos de Andalucía fuimos subiendo por el oeste de la península hasta llegar a Galicia.
Un lugar mágico y perfecto para vivir en furgoneta. Lleno de aguas Termales y lugares naturales donde poder disfrutar de nuestra manera de vivir la vida.
Teníamos que aprender a buscarnos la vida con nuestra artesanía y fue todo un éxito. Nos hemos dado cuenta de que todavía se valoran las cosas echas a mano y con mucho amor.
Poco a poco nos acercábamos a nuestro único plan. Llegar al Encuentro Europeo de la familia Arcoíris. Nuestra familia del sur subía por el este hacia el lugar de encuentro y una vez pasadas las fronteras nos encontraríamos.
Así fue, llegamos a un improvisado parking donde se amontonaban las furgonetas y caravanas. El ambiente era de puro amor, compasión y muy familiar.
Pasamos nuestra primera noche en el aparcamiento debido al frío que hacia. Acostumbrados al invierno de Andalucía que parece un verano del norte. En aquella montaña hacia frío invernal a pesar de estar en pleno julio.
Una vez preparados con todo lo necesario para acampar y sobrevivir durante unas semanas en la naturaleza decidimos emprender nuestro camino hacia el encuentro.
Nuestra sorpresa fue un montón de hermanos que al unísono gritaron “welcome home”. Se trataba del welcome donde te indican por dónde prosigue el camino hacia el fuego sagrado. Nos ofrecieron té, café y comida. Y ya podíamos respirar la grandeza de este maravilloso movimiento que el año que viene cumple cincuenta años.
Al ser un encuentro europeo, cada familia organizaba su espacio. Nosotros nos unimos a la familia Ibérica. Con un gran tipi y una gran familia. Franceses, italianos, alemanes por cada rincón que pasearás encontrabas pequeños campamentos.
Esta maravillosa familia no tiene normas, pero si acuerdos que hacen que todos nos sintamos en armonía.
Hemos aprendido infinidad de cosas, hacer cuerda con ortigas, distinguir las plantas que nos ofrece la naturaleza tanto de manera medicinal como nutricional. Abrir el corazón de tal manera que todos y cada uno de ellos deja un poquito en ti.
Al grito de “food circle” todos bajamos al fuego sagrado. El cual se enciende en luna nueva y no se apaga hasta la siguiente luna nueva. Todos de la mano creamos un círculo, cada vez más grande. Algunos Dias incluso se creaban tres círculos.
Cantábamos canciones para dar las gracias por la comida, por la familia y la vida que podemos disfrutar. Se terminaba con un gran OM y los hermanos de cocina empezaban a repartir la comida. Todo comida vegana, preparada con mucho amor entre cánticos y tambores.
Tal fue la afluencia de hermanos que llegamos a sobrepasar las tres mil personas. Imagínate un OM de tresmil vibraciones. Pura magia. Los primeros días nuestras necesidades quedaron cubiertas, recibimos tanto amor que se nos pasaba el hambre, sueño o cansancio.
Estamos muy desconectados pero a la vez más conectados que nunca. Ahora el camino nos ha dejado delante de un mecánico para solucionar algún fallo sin mucha importancia en nuestra casita con ruedas.
En unos días emprendemos el camino y seguiremos viajando detrás del arcoíris que tanta paz y amor nos ha regalado. Aprovecharemos el buen tiempo hasta que el frío llegue al norte de Europa y volvamos a nuestro refugio de invierno.
Hemos aprendido que existe otra manera de vivir. Sin molestar a nadie y disfrutando de la vida. Este maravilloso planeta nos regala todo lo que necesitamos para vivir. Lo demás son trabas que el mismo hombre se pone así mismo y hacen que la mayoría de la población no se sienta plena. Si no eres feliz con todo lo que tienes, tampoco lo serás teniendo todo lo que te falta.
No creas todo lo que te dicen, descúbrelo por ti mismo y compártelo con todos tus hermanos. Somos uno en armonía y no nos damos cuenta.
Por eso así como empieza esta entrada, primero debemos vivir, experimentar y después ya puedo venir por aquí a contaros mi punto de vista. No dejes que tus miedos te arrinconen y malgastes tu vida haciendo lo que deberías hacer. Equivocarse es parte del camino y el mejor aprendizaje que puedas tener.
Quizás todo lo acabas de leer solo sea el delirio de un loco, que no sabe dónde va ni qué quiere en la vida. Pero te aseguro que este loco es feliz de sentirse libre de experimentar lo que realmente es vivir en un cuerpo humano en el año 2021.
Domingo 1 Agosto, 2021. Francia.










No hay comentarios:
Publicar un comentario