domingo, 28 de abril de 2024

¿Dónde estoy?

BREVE VISTA ATRAS. 



Lo que vas a leer ahora es un breve resumen del último año. Una puesta al día más para mi que para ti. Espero que la disfrutes igual que yo he disfrutado de escribirlo.



Hace ya casi un año que no pasaba por aquí. Todo este tiempo pasó por mi cabeza el pararme un rato para poder actualizar el blog. Quizás hasta ahora no había llegado el momento. Todo ha cambiado mucho desde la ultima entrada y en las siguientes líneas trataré de explicarte un poco.

Si mal no recuerdo, la última vez que me puse delante de la maquina de escribir digital estaba en Portugal. contaba lo ocurrido en la búsqueda y celebración del encuentro de la familia Arcoiris y me adentraba en las playas y lugares naturales de Portugal en busca de un bonito espacio para poder vender mi artesanía y poder poner en orden mi cabeza y el camino a seguir.

Todo eso ya pertenece al pasado. Un pasado donde pude conectar con mi abundancia y dejar atrás el miedo a saber como seguiría el guion y que tenia preparado para mi el plan no plan. Una vez en Portugal. Mi búsqueda inicial fue nefasta, todo el lugar donde llegaba me presentaba un impedimento tanto para montar el puesto como para aparcar con Sa caragola. Después de muchos intentos pude parar a respirar en el lugar mágico que me ofreció Angi. Su trocito de paraíso donde pude centrarme y recalcular la ruta. Es una regalo tener gente bonita en el camino para poder parar a respirar y recargar las baterías. 


La magia llego cuando entré en aquel super aparcamiento de tierra, no veía claro donde colocarme y opte por relajarme y dar un paseo por aquel lugar. Cuando dejé atrás aquel polvoriento lugar  me quedé boquiabierto ante tanta belleza. Aquel acantilado me dejaba a la suficiente altura como para observar que tanto a mi izquierda como a mi derecha todo era playa totalmente virgen, llena de olas y surfistas disfrutando de cabalgarlas. 

Su nombre es la playa de Amado y ya te digo si me sentí amado, algo recorrió todo mi cuerpo y sentí que aquel seria un lugar especial en mi viaje. Todavía no sabia lo que me deparaba el siguiente mes y medio pero la sensación me decía quédate y conecta con este lugar porque tiene mucho que ofrecerte.


En este tiempo aprendí a hacerme invisible y lo más importante a perder el miedo a la incertidumbre y dejarme llevar, siempre con los ojos bien abiertos y aprovechando cada oportunidad que me brindaba el momento presente. Los primeros días presentaban dudas sobre si la policía me sacaría de allí debido a que pude observar como venían una noche si otra no a sacar a todo el mundo e incluso alguna vez poniendo multas y de manera algo bruta. Pero mi sorpresa es que a mi no me decían absolutamente nada, era como si no me vieran. 


La rutina pronto se apoderó de mi, me levantaba muy pronto, bajaba a meditar a la playa, tomaba el café dando un paseo por la orilla y terminaba el ritual con un buen chapuzón en el océano donde el aguan era tan fría que reseteaba todo mi cuerpo y mente. Una vez que volvía a la furgo me preparaba un gran desayuno y poco a poco preparaba el puesto en estado meditativo, poniendo la intención en cada movimiento. sobre las doce y hasta las seis, más o menos Sa Caragola abría sus puertas ofreciendo mi artesanía, un rato de charla o incluso guardaba las llaves de algún surfista, entre otras cosas. Pareciese que llevase allí toda la vida. Las autoridades seguían pasando como si no me vieran, los clientes se paraban y preguntaban, compraban como nunca antes y el tiempo transcurría lento y placentero. Conocí a un montón de seres maravillosos que ya forman parte de mi.




Al llegar la tarde y cerrar el puesto me volvía de nuevo invisible bajaba al mar a volver a recorrer toda la orilla de un lado a otro sintiendo el agua fría en los pies, cada vez que lo recuerdo mi cuerpo siente paz. Disfrutaba de la puesta de sol, una de las mas bonitas que mis ojos han podido observar por supuesto sin tener en  cuenta el espectáculo del que uno puede disfrutar en mi lugar preferido de la isla de Mallorca. Una vez que se marchaba el sol me metía en la cama y como las gallinas esperaba descansando hasta que el sol volviera  a salir. 


Durante al meno un mes y medio este fue mi presente y cada día que pasaba podía disfrutar de la abundancia, la  paz y el bien estar de mi vida. Mi objetivo marcado cada vez estaba mas cerca y desde aquel momento nunca más me molesto la carencia ni los pensamientos de como seria la manera en la que  debía actuar para mantener una economía activa. 

Una mañana al terminar el desayuno cuando me disponía a empezar a ir colocando cada pieza en su lugar con toda la intención y amor posible un todoterreno aparca justo delante de la furgo. Al levantar las vista pude ver que se trataba de un coche de la Guardia Nacional de la Republica de Portugal, un GNR vamos. Se trataba del capitán que venia a ver que hacía allí tanto tiempo. Me comunicó que sabia que estaba allí aparcado durante mas de dos semanas y quería saber el porque.

Con el corazón en la mano y alguna pequeña mentira piadosa pude ablandar su corazoncito, Le expliqué que me dedicaba a la artesanía y estaba en plena temporada de ventas, que estaría allí durante los dos meses de verano y después seguiría mi camino. Pero que si el lo veía necesario me marchaba en ese mismo instante. Cual fue mi sorpresa, bajo la mirada y volvió a clavar sus ojos en los míos y con una media sonrisa en su cara me dijo: perfecto, no pasa nada, todo bien. Se marcharon y me sentí protegido y feliz de estar en aquel lugar y poder seguir vendiendo la artesanía sin el miedo a que me llamaran la atención.


Aquella situación se alargo durante unas semanas más y pude completar mi objetivo marcado para poder seguir viajando y viviendo en Sa Caragola. Una tarde cualquiera dentro de aquella rutina tan bonita que tendré siempre en mi recuerdo. Llego un momento que todo  cambió, la escena que te voy a explicar ahora que es un simple recuerdo y la catalogaremos de graciosa o al menos pinta una sonrisa en mi rostro.

Dos señoras de bastante peso se acercaron al puesto a mirar, llevaban uno vestido de un color muy llamativo. Una amarillo y la otra anaranjado pero un tono de color como fluorescente que se podía ver desde la estación espacial internacional. Nada que opinar ya que se podía sentir la felicidad que sentían con su atuendo y en dirección a la playa a disfrutar el día. Se trataban de las típicas personas que se acercan al puesto a preguntar por todo sin ninguna intención de comprar y te lo toquetean todo. A veces lo que ocurre con este tipo de energía es que aquellas piezas que tocan o por las que preguntan suelen ser las siguientes que se venden. Por esta razón creo y estoy convencido de que todo es perfecto como es y que cada uno tiene su función en el paso por tu vida.


Ahora que ya estamos en escena, el puesto montado justo delante de la furgo. Aquellas señoras justo delante y al mismo instante pasó un vehículo de los Rangers que vendrían a ser los forestales en España. Pude ver como casi se le partió el cuello y le ordeno al conductor rápidamente que diera la vuelta para ver que estaba ocurriendo. No pudo dejar de mirar a aquellas señoras tan llamativas y de aquella manera pudo ver que "compraban" en mi puesto dentro de su jurisdicción.

Aquel señor, bajó me miro firmemente y me pidió el permiso de venta a sabiendas de que no podría enseñarle nada. De una forma muy autoritaria me comunicó que le daba exactamente igual que el capitán de la Guardia me hubiera dejado estar allí. Que el era la máxima autoridad de aquel lugar y que sin permiso no podía vender mi artesanía. Se marchó una vez vio que había desmontado el puesto y me tomé el resto del día libre. 

A la mañana siguiente me conecté con mi ser y le pregunte que hacer, montar o no montar. Esa era la cuestión. Monté y no paso nada en la siguiente semana. Hasta que aquel Ranger volvió al lugar y me volvió a pedir el permiso. Como siempre le di vueltas hasta marearlo hasta que me volvió a decir lo mismo de la vez anterior. En aquel mismo lugar sentí que se acababa el ciclo en ese paraíso natural. Desde aquel momento levante el ancla de Sa Caragola y volví al viaje y movimiento. 





Después de tanto tiempo delante del mar todo mi ser me pedía montaña y así fue. Mire el mapa y busque el lugar más alto cercano a mi y después de parar en los pueblecitos cercanos para abastecerme de comida, agua, lavandería, gasolina... etc, etc. Puse dirección a las alturas. De manera breve visité algunos lugares del País lusitano y sentí la llamada de volver a España. Mi primera parada fue en Extremadura para suministrarme de minerales para las nuevas creaciones. Pasar a ver a Patricia y Chema en la Vera fue todo un placer. Una pena que fue una visita rápida y en pocos días y casi sin darme cuenta ya estaba en la costa quebrada, en mi lugar preferido de Cantabria. Aparcado en el jardín de Vanesa junto a la caravana de Abel y disfrutando de las magnificas vistas al mar Cantábrico. Me duró poco eso de la montaña y de pronto me volví a sentar delante del mar cada mañana a meditar. 



Otra vez me volvía ver inmerso en mi rutina diaria, café, meditación delante del mar, un buen desayuno y la vida contemplativa. Aunque la vida social allí era algo mas activa. Como siempre estos ciclos suelen ser de unos veintiún días y pasado el tiempo necesario comienzan las ganas de movimiento. 

Desde allí fui dando saltos de hayedo en hayedo. Se trataba de crear una ruta de bosque de hayas a bosque de hayas para poder abastecerme de agallas de este estupendo árbol y crear las pulseras naturales como cada año. La travesía duro más de un mes, en silencio en cada bosque utilizaba la mayoría del tiempo en estar sentado entre sus arboles buscando las escurridizas bolitas que se encuentra entre sus hojas secas por el suelo. Para que te hagas un idea, para llenar una bolsa de unos cuarenta o cincuenta gramos tuve que invertir más de un mes de tiempo. Pero la recompensa no tiene precio, no se podría pagar con dinero. Conseguir todo ese tiempo estar en silencio, conmigo mismo, debido a mi manera de ser, es un lujo. 




En aquel maravilloso estado de paz mental, donde empezó y en el que todavía me veo inmerso con una evolución diaria del estado inicial. Sentí de nuevo la llamada de la familia Arcoiris.  No tenía intención de asistir al encuentro de otoño pero las intenciones y lo que ocurre en el momento presente a veces no tienen nada que ver. Además sentía que se acercaba algo nuevo y que debía asistir para recibir alguna información importante para mi futuro. Cosas que tiene la meditación diaria, puedes emitir y recibir como si se tratase de una emisora de radio. Esto solo es mi manera de vivirlo, quizás no lo sientas así pero cada uno tiene su forma de vivirlo y esta es la mía. 

Como si de un salto cuántico se tratase de pronto me encontraba por el norte de Castellón buscando un lugar para llevar a la familia y disfrutar del un ciclo lunar en la naturaleza. Del bosque de hayas a los pies del peña Golosa  y sus pueblecitos aledaños. No resumiré este encuentro porque daría para una entrada única explicando todo el proceso tanto personal como el proceso colectivo. 



Lo claro es que tenía que asistir para incorporar piezas al puzle de mi camino futuro. El lugar final para la celebración fue una mágica Masia en mitad de la nada, con la cual tendría una conexión muy especial. Una vez terminado el encuentro un pequeño grupo nos quedamos allí para la recogida de la aceituna. Ciertamente aunque pareciese que esa era la función que hacíamos, en realidad estábamos generando un espacio de crecimiento personal increíble. Cada uno de nosotros recibimos una lección muy valiosa de crecimiento personal. El ciclo lo marcaba un ticket de barco que me llevaría a Mallorca. Tampoco me voy a poner con el mes que pasé en Mallorca porque necesitaría otra entrada solo para es ratito de tiempo. 

Resumiendo todavía más, ahora me encuentro de nuevo en aquella Masía. Donde sin prisa pero sin pausa me dispongo a dar mi energía a este lugar y los seres maravillosos que lo habitan para crear un mundo mejor. Me dará para otra entrada explicando el proyecto de este mágico lugar. Lo seguro es que cada día aquí aprendo cosas nuevas de la vida y su funcionamiento. 

Agradecerte si llegaste hasta aquí. Espero volver pronto aunque no prometo nada. Te deseo un presente lleno de regalos y poder cruzarnos en algún momento de la vida a poder compartirlos. 


San Mateo, 28 de Abril 2024.













































4 comentarios:

  1. Gracias 🙏✨🌀 es una forma de viajar contigo , da paz solo de leerte 🥰 por aqui ( Benaocaz) nos acordamos de ustedes 🙏🌀🌈

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    1. muchas gracias, tengo muy buen recuerdo de Benaocaz y sobre todo de almas tan bonitas como la tuya. Gracias hermanita.

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  2. Gracias por compartir hermanito, que aventuras te depara la vida, parece una película ❤️ espero vernos en algún momento próximo 😊

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    1. Gracias a ti por ser un fiel lector de mis locuras. Espero pronto crucemos camino y aventuras. Un abrazo.

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