Muestra tu vulnerabilidad
El claxon de un camión suena a lo lejos con insistencia, me rodean un montón de tórtolas que se refugian del calor extremo debajo de un pino, igual que yo. A lo lejos, una chica disfruta de comer a la sombra. Que seria de nosotros sin estos maravillosos arboles. Es el último día de Julio y estamos en plena ola de calor, como le dicen ahora. Antes lo llamábamos verano.
Quizás fue precipitado venir a la isla a pasar el verano, con lo bien que estaría disfrutando del estupendo clima del norte. Pero nada es porque si, todo tiene su plan secreto, sin que podamos controlarlo, todo va ocurriendo y nosotros solo podemos ir viviéndolo desde el momento presente. Pero eso no quita que vivir en furgoneta y estar en Mallorca en pleno verano sea una tarea complicada. Menos mal que en mi ultimo temazcal pude adquirir unas cualidades que me ayudan a soportar mucho mejor las situaciones adversas. Sigo pensando que la vida me ha puesto aquí por algo concreto.
No dejan de llegar y salir aviones, seguramente este año volverán a batirse los récords de turistas en la isla. Pero este año, el primero desde que inicie mi aventura, lo veo de manera diferente. Lo vivo desde otro punto de vista. No quiere decir que este de acuerdo o no, simplemente he decidido no quejarme y aceptarlo. Me siento un turista más en mi propia tierra.
Todo a cambiado, los lugares, las energías, las personas, yo. Ahora todo es diferente, quizás sea porque ha cambiado mi manera de mirarlo. Siento una gran desconexión de todo y de todos. Muchos y muchas me hablan como si fuera aquella antigua versión de mi. Ni me acuerdo, ni ganas de acordarme de como era aquel Juan. Algo queda siempre, todas las versiones de cada uno van siempre dentro de ti. Lo curioso es que como cada ser se relacionaba con diferentes mascaras o personajes, pues no siempre coinciden. La mayoría le habla al Juan camarero, algunos al Juan cultivador de cuando tenía la tienda de cultivo. Una pequeña minoría le presto atención a mi cambio y son los que más o menos se acercan a mi realidad. Incluso a mi me cuesta saber quien soy en este momento, así que no les culpo.
Estamos en una época donde todo va muy rápido, no nos conocemos, nos consumimos. Nos etiquetamos y juzgamos por lo que tenemos o hemos conseguido. Todo lo que vemos por redes sociales son personas felices disfrutando de su maravillosa vida. No puedes decir o publicar según que cosas porque se ofenden o simplemente te dejan de seguir para no ver la realidad. Hace tiempo que eso dejo de interesarme, me gusta mucho más que mis relaciones por redes sean con personas de verdad. Mejor pocos pero reales, donde uno se siente inspirado y puede inspirar a otros. Pero bueno, puedes encontrar de todo. Lo que más llama la atención son los dramas y eso lo tengo comprobado. Si cuentas que tu pareja te ha dejado o que te han robado, tendrás un montón de interacciones pero por otra parte explicas como iniciarse en la meditación o cualquier otra información que pudiera ser beneficiosa para el crecimiento personal, como el que oye llover. Es muy loco todo.
Hoy me estoy dejando llevar por los dedos que a la vez ellos también se dejan llevar por otros partes de mi cuerpo y de manera natural sin filtrar ni censurar nada estoy utilizándote como a un psicólogo. Desde ya te doy las gracias. En ocasiones es difícil encontrar con quien compartir tu conversación interior. Todos están muy ocupados emitiendo y se complica encontrar un lugar que sea receptivo a tu necesidad de que te escuchen. A mi es algo que me encanta hacer, incluso con desconocidos. Aprendo un montón de escuchar. Lo practico cada vez que puedo, con el señor que va cada mañana a nadar a primera hora, cuando termino de meditar y me pongo a su lado a secarme. Me cuenta un montón de cosas y yo apenas digo nada. Con el vecino de la autocaravana, que me pone al día de lo que ocurre por el barrio. Incluso con la teleoperadora de yoigo, que me intentaba ofrecer un cambio de compañía y después de media hora charlando tenia ganas de dejarlo todo para irse a vivir a una furgoneta como yo. En esta ocasión si que me escuchaba, pero mi mensaje le gustaba y le hacia empoderase para cambiar su vida. Nada me gusta más que eso, romper los moldes a todo aquel ser que se cruce en mi camino y hacerle ver que se puede hacer de otra manera. Que uno mismo puede decidir salir del rebaño y comprobar que no pasa nada. Solo tenemos que encontrar la formula personal de cada uno. Lo mismo no hace feliz a todos, pero todos tenemos algo que nos hace felices y esa es tarea personal, nadie te puede decir lo que te va a hacer feliz. Eso lo tienes que descubrir por ti mismo.
Me voy por las ramas, muy habitual en mi. Me pasa eso hoy, me encantaría poder hablar y profundizar más, tener alguna conversación de verdad con alguien que me mire a los ojos y no le cueste escuchar sin juzgar. Quizás sean mis ganas de conectar con alguien especial. Si, definitivamente creo que es eso. Llevo ya un tiempo solo y me da la sensación de que estoy preparado para volver a conectar con alguien. No dejándole de prestar atención al miedo a volver a sufrir, pero por suerte he aprendido a hacer las cosas aunque sienta miedo y tengo claro que todo sucede cuando tiene que suceder. Eso no quita que tenga ese anhelo. Tiempos difíciles para el amor romántico. Las últimas ocasiones donde he podido conectar con alguien, que no es que sean muchas, pero pude sentir rápidamente si era allí o no donde tenia que poner mi energía. Es algo complicado parece, ya que lo que yo busco es una compañera de vida, de equipo alguien con quien mirar hacia un lugar e indiferentemente si llegamos o no y podamos caminar juntos haciéndonos crecer en cada paso. Pero saber donde si y donde no es algo importante. Nadie quiere perder su valioso tiempo.
Hablar de sentimientos es algo que hoy en día no esta de moda. Tenemos que ser fuertes y no mostrar nuestra vulnerabilidad. Pues no, en la vida no todo es un jardín de rosas. Tenemos momentos diferentes y nosotros nos encargamos de etiquetarlos como buenos o malos. En mi crecimiento personal me encuentro pleno, me conozco y cada día me voy descubriendo un poco más. En el mundo de mis emociones también he adquirido unas herramientas maravillosas donde cada vez más rápido comprendo porque y que me indica mi ser. En el cuerpo físico, bueno. Todavía tengo que trabajar mi gula y mi adicción a lo dulce. Es un propósito para cuando termine el verano, ponerme en forma. Por lo demás me siento curioso por todo lo que viene y agradezco todo lo que se va.
Me ha sentado muy bien poder sacar todo esto por aquí. Cada día es un regalo para volver a empezar, seguiré atento a las señales del universo. Agradezco por lo que soy, agradezco por todos los seres que me rodean y a modo de despedida te planteo unas preguntas.
¿Estás donde quieres estar? ¿Eres feliz? En el caso de que la respuesta sea no ¿Qué necesitarías para serlo?
Te leo en comentarios y muchas gracias por leerme. No leemos pronto.
Miércoles 31 de Julio 2024, Palma de Mallorca.



Gracias a ti por cambiar vidas. Si tenías dudas de porque viniste aquí, al menos me ayudaste a mí con una conversación de una tarde y me dió empujón para volver a hacer lo que yo quiero 🥰
ResponderEliminarAgradezco mucho tu comentario. Gracias Germán, solo por eso que comentas ya vale la pena estar por aquí. Recuerda que tu eres tu propio maestro. Un abrazo enorme.
Eliminar